LA SUPERIORIDAD DE LA ORACIÓN AVE MARIA
La oración del Ave María es una de las más conocidas y rezadas por los católicos. Se compone de dos partes: la primera, que proviene del Evangelio de Lucas, recoge el saludo del ángel Gabriel a María en la Anunciación (“Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo”) y la bendición de Isabel, prima de María, en la Visitación (“Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”). La segunda parte, que se añadió en la Edad Media, es una súplica a María para que interceda por los pecadores (“Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”) 1 2 La primera parte del Ave María tiene su fundamento en la Biblia y en la Tradición de la Iglesia. Desde el Antiguo Testamento, se anuncia la figura de la mujer que aplastará la cabeza de la serpiente (Gn 3,15), y que dará a luz al Mesías (Is 7,14). En el Nuevo Testamento, se narra la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento de Jesús...